
Cada pelota mide 7 cm, un tamaño ideal para que los bebés a partir de 6 meses puedan agarrarlas sin problema, porque no son ni muy grandes ni muy pequeñas.
Están hechas de plástico flexible y antiaplastamiento, así que aguantan todo tipo de juegos sin romperse, ya sea dentro de casa o al aire libre.
Son perfectas para rellenar una piscina de bolas o para usarlas sueltas en juegos de lanzar y rodar, ayudando a desarrollar la motricidad fina y la coordinación.
Además, vienen con una cesta de almacenamiento que se pliega y es súper práctica para guardarlas cuando termina la diversión, manteniendo todo ordenado.


¡Un regalo genial para bebés curiosos!

